Y después de una semana frenética, el verano tenía que pasar factura...
Así es como una se da cuenta de lo imprevisible que resulta todo. Un viaje perfecto truncado inesperadamente por a saber qué clase de virus o bacteria... Lo que queda por aprender... Y es que nada saldrá conforme se planea. La suerte siempre nos manejará a su antojo sin poder hacer nada por evitarlo...
¿Y qué? Sólo faltaría que me resignara por ello. Que no crea el sino que se ha salido con la suya porque pienso rebelarme hasta que no me queden fuerzas.
I poc a poc es va acabant l'estiu...
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1 comentario:
El azar es el padre de los imprevistos. Y a veces sus hijos, como en cualquier otra familia, pueden ser buenos o malos. Por ejemplo, si un día por casualidad viera una fotografía de una chica, la cual llama mi atención, me interesara por ella y al final fuera capaz de robarle una cena en su ocupada vida. Eso, es que el padre azar no había bebido y había conseguido engendrar un buen hijo. Por lo contrario que esta misma chica la última semana cogiera un catarro. Eso, es una putada a la vez que una resaca del 15 de la borrachera que se cogió el padre azar al engendrar el hijo.
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