02 julio 2008

¿Licenciada?

Por fin licenciada, por fin mi eterno sueño realizado, por fin sin más obligaciones que cumplir. Y a pesar de todo no logro estar satisfecha. Resulta frustrante romperse los cuernos para conseguir algo durante catorce años y que cuando llega el gran momento en el que todo ese esfuerzo culmina en el último recital te sientas absolutamente igual que pocos meses antes.

Todo por culpa de los malditos pensamientos que nublan la mente, que no me dejan disfrutar. Todo por culpa de las decepciones constantes que me estoy llevando. Todo por culpa de amigos que creías que lo eran y en realidad no lo han sido nunca. Todo por culpa de mi falta de iniciativa y mi pavor a enfrentarme a problemas.

Parece mentira que todo ello se pueda sobreponer a mi ego. No debería ser así.

No vale la pena dejar de disfrutar o dejar de ser feliz a causa de cualquiera de estos motivos, porque ninguno de ellos merece dedicarle un minuto de mi tiempo durante el cual puedo saborear la integridad y enormidad del logro conseguido.

2 comentarios:

Liet-Kynes dijo...

A mi me ha pasado lo mismo... he terminado la carrera... y ahora que? nada ha cambiado, todo sigue igual... tengo un papel que pone que soy licenciado... pero yo no lo tengo tan claro... muchas veces nos creamos expectativas que luego no se cumplen y terminan desilusionandonos... U_U

Anónimo dijo...

Si hablaras con cualquier profesor de matemáticas, incluso con el más mediocre del pueblo más pequeño que puedas encontrar en Mallorca, la primera frase al empezar por la mañana con ilusión su clase seria: - “En las matemáticas no existen problemas grandes, sino que son un conjunto de problemas pequeños entrelazados”. La vida es la composición de distintos problemas encaminados en uno mismo hacia un fin. La separación o la estanqueidad de cada uno de ellos será la responsable de tu felicidad. Sin ir más lejos, Antonio Gala, en una entrevista definía la felicidad como la capacidad de cada individuo de darse cuenta que nada es demasiado importante.